Historia

No se sabe exactamente cuando los judíos llegaron a la Península Ibérica, lo único que se sabe con exactitud es que llegaron en busca de un territorio que en la Biblia aparecía con el nombre de Sefarad y se situaba en la zona de la Península Ibérica. Por eso, para los judíos España es Sefarad y los judíos que vivieron durante siglos en España son los judlos Sefardies.

 Se especula que los judíos llegaron a la península con los fenicios en el 800 a.c. Otros historiadores dicen que será más tarde, a partir del 586 a.C. cuando fue destruido el templo de Jerusalén por primera vez por Nabucodonosor XI del imperio de los Babilonios. Fue entonces cuando hubo una migración de judíos desde Jerusalén hacia Sefarad. En el año 70 d.c. se produce una gran  migración de judíos hacia la península Ibérica. El general romano Tito destruye el templo de Jerusalén por segunda vez ese año, lo que producirá un éxodo masivo y más de 80.000 familias vendrán a Sefarad y convivirán aquí con los romanos.

Éxodo masivo: 80.000 judíos llegaron a la Península Ibérica

Con los romanos tendrán un periodo de relativa paz. Los judíos se concentraban en barriadas en torno a sus sinagogas, tenían sus propias normas y leyes y los romanos les dejaban tranquilos. Los romanos empezaron a adoptar la religión católica pero como nadie les había explicado cómo practicarla y las dos religiones son parecidas, tomaron varios rituales de los judíos también. La Iglesia católica pensó que era hora de poner unos límites.  

En el siglo IV se realiza un concilio en la dudad de Elvira, la antigua ciudad romana de Iliberis y se endurecerán las normas del cristianismo y se prohibieron los matrimonios entre personas de diferentes religiones, se prohíbe también compartir mesa con ellos, el comercio y muchas cosas más.

Se especula que es entonces cuando un gran núcleo de población judía de Iliberis abandona la ciudad para no tener más problemas con los romanos y fundaron la llamada ‘Garnata at Yahud’, la Granada de los judíos, que es lo que hoy en día conocemos como el barrio del Realejo.

Aunque las normas se endurecerán no habrá, de momento, persecuciones de romanos a judíos.

Persecución a los judíos

Los problemas serios no vendrán con los romanos sino con los Visigodos. Estos entrarán en la Península en el 480, y en el siglo VI uno de los reyes Visigodos, Recaredo, adoptará la religión católica con mucho fanatismo. Así empezaron a forzar las conversiones al cristianismo y a perseguir a los que se negaban a convertirse. Aquí comenzaron los primeros “pogromos“. Los pogromos y persecuciones seguirán hasta que los árabes empiezan a invadir la Península desde el sur.

 En el 711 comenzará la invasión árabe. En 15 años los árabes conquistaron prácticamente toda la península y gracias en parte a los judíos. Con los árabes tendrán muy buena relación y se vivirá una época de esplendor, especialmente en Andalucia en el siglo IX en Cdrdoba y en Granada sera en el siglo X y principios del XI cuando importantes nombres judíos serán grandísimos médicos, filósofos, poetas, traductores… Que formarán la élite intelectual de la época incluso ocuparán cargos muy importantes en el gobierno de la época.

La llegada de los Reyes Católicos

En 1492 conquistaran la ciudad los Reyes Católicos, y ese mismo año se firmarán ese famoso edicto de expulsión escrito por la Santa Inquisición en el que dan a los judíos 4 meses para abandonar el territorio español o si deciden quedarse deberán convertirse al Cristianismo.

Los mercaderes se aprovecharán de su desesperación y les venderán la seda a un precio altísimo y se harán inmensamente ricos. Otros intentarán hacer tratos con banqueros italianos, saldrán de España con los documentos e irán a ltalia a recuperar su dinero, pero misteriosamente los términos de los contratos habrán cambiado cuando lleguen allí. Otros deciden dejar a uno o a varios miembros de la familia convertidos al cristianismo porque ellos pensaban que la expulsión iba a ser temporal y que tras unos años iban a poder volver. Pero no pudieron volver hasta que termina la inquisición en 1834.

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